31.01.06
Enviado a General a las 7:42 de Javier Romero
Ya que Nacho se atreve con un soliloquio, yo me atrevo con un simfoony (con un par…).
Y ya que él no se atreve con el cómic europeo :p, ahí van unos cuantos autores que recomiendo:
La idea era mandarle un audiomensaje, pero como ya le mandé uno sobre ciencia ficción, pues tampoco quiero acapararle todos los podcasts.
Permalink
Enviado a Música a las 7:02 de Javier Romero
No se pueden entender a los grandes bajistas como Flea o Les ClayPool sin conocer al mejor, Jaco Pastorius.
Para muestra, un botón.
Permalink
30.01.06
Enviado a Tema a las 8:52 de Javier Romero
…
Vale, lo admito. Podría haber llamado a esta entrada el conjunto de Cantor, pero si alguien busca en el Google algo de sexo, tal vez le salga esta bitácora (aunque no encuentre lo que busca, claro). Y si comentamos que “el procedimiento de Cantor es una cascada…“. Que no me lo estoy inventando, que viene así en el libro de Mandelbrot, malpensados.
Re-edito y cambio mi error:
Preámbulo: el conjunto de Cantor no SÍ se considera fractal, ya que se suele definir como fractal cuando su dimensión fractal es superior a la dimensión euclídea (una buena explicación de la dimensión fractal la encontráis en este artículo, donde explica cómo calcularla a partir de una curva de Koch, que ya conocemos ¿verdad?).
Sigamos el procedimiento de la curva de Koch. Comenzamos con una línea:

Vamos a dividirla en tres partes y vamos a quitar el trozo de enmedio (como la curva de Koch pero sin añadir nada):

Perfecto. Vamos a dividir los dos segmentos en tres trozos y quitamos el de enmedio:

En otro alarde de grafismo
vamos a hacer un montaje para ver cómo evoluciona el conjunto:

Podéis usar el fractint, type lsystem, CantorDust, pero no váis a conseguir ninguna forma interesante, sólo líneas… o puntos… o … ¿qué?
Por supuesto, si véis el conjunto generado por el ordenador llegaremos a un único punto (un píxel, que no deja de ser un punto). Claro, el problema es que tenemos un sistema discreto y limitado. Pero, ¿qué ocurre en la teoría?
Pues ocurre algo parecido a la aporía de Zenón. Vamos dividiendo los segmentos, cada vez en pedazos más pequeños, pero siempre podemos fragmentar en trozos de 1/3 del tamaño… ¿Hasta cuándo? ¿Obtendremos puntos, segmentos?
Lo que sí es seguro es que al final tendremos un montón de puntos que no están conectados entre sí; es decir, tendremos el conjunto de Cantor.
Como sabéis, os estoy dando explicaciones intuitivas. Si queréis investigar de manera más profunda, aquí tenéis una explicación más detallada del conjunto de Cantor.
Y, en referencia al enlace anterior, si queréis adelantaros a mis explicaciones, el sitio es un tutorial excelente para el estudio de los fractales. Aprenderéis mucho más que aquí, la verdad
.
Esto… terminando como he empezado… ¿Véis lo mismo que yo?

Sí, es un triángulo de Sierpinski, ya lo decía yo
Permalink
Enviado a Retro a las 7:06 de Javier Romero
Gracias a Patricio he encontrado esta curiosidad, Nectarine, your demoscene radio, aunque termina siendo bastante machacona, pero qué recuerdossssssss.
Permalink
29.01.06
Enviado a Opinión a las 10:20 de Javier Romero
Os voy a hablar de la primera empresa de publicidad para podcasts en castellano.
No, no tengo nada que ver y no pienso sacar un nuevo podcast con publicidad.
Hablando con algunos podcasters sobre publicidad en los podcasts, comentábamos que es complicado buscar la propia publicidad, ya que, si nos ponemos en situación, imaginad un chavalín (o un friki en mi caso
, pero con respeto ¿eh?
) entrando en una tienda, o enviando un correo diciendo: soy un podcaster, tengo 50.000 descargas, unos 10 posibles oyentes reales porque no hay forma de saber cuántos oyentes tengo, y quiero poner vuestra publicidad en mi podcast.
De acuerdo, responde el encargado (qué facilidad, piensa el podcaster, debo tener una cara de convincente que echa para atrás). Dime, ¿cuánto me va a costar?.
Mosquis, el podcaster se queda quieto, acongojado. ¿Le pido mucho? ¿Me pasaré? ¿Estaré haciendo el primo porque he pedido poco dinero?
El podcaster, al fin y al cabo, lo único que quiere hacer es sacar su podcast, no quiere perder horas llamando a las puertas (reales o virtuales, claro) o peleando con una guerra que definitivamente, como diría el bueno de Emerson, no es la tuya.
No te compliques la vida, podcaster, si quieres poner publicidad en tu podcast preocúpate de grabar el podcast, que seguro que habrá otra gente, que sabe en qué mundo se mueve, que se encargará de otras facetas de tu podcast que, seguro, a ti no te llaman tanto la atención.
Así que si quieres poner publicidad en tu podcast, contacta con publipodcast, que te harán bien este trabajo. Personalmente, a mí en los trabajos (y en otras muchas cosas) me gusta dedicarme sólo a aquello que quiero hacer; los detalles paralelos prefiero delegarlos en personas que saben hacerlo.
Repito que no tengo nada que ver con esta empresa ni voy a contratar sus servicios, pero creo que las personas que quieran poner publicidad en sus podcasts deberían tenerla en cuenta.
Eso sí, hay alguien que desde hace mucho tiempo me debe unas cervezas, y doy fe que algún día me las pagará je je.
Permalink
28.01.06
Enviado a Opinión a las 15:27 de Javier Romero
Quiero comentar un par de cosas que han salido en la conversación de los podcasters Francisco Portero y Carlos Fenollosa, en el número 10 del podcast de SerBinario.
Podría mandarle un correo a SerBinario, que sé que eso hace mucha ilusión, pero ya que (por lo que me dicen) pasan por aquí a leer estas extrañas entradas que escribo, pues prefiero comentarlo aquí (aunque si quieres comentarlo en el podcast, SerBi, no tengo ningún inconveniente
).
Comentario 1. Sobre los escritorios 3D.
En el podcast, se comenta el proyecto Looking Glass, de Sun, el escritorio en 3D.
No recuerdo exactamente el momento en que tuve un ratón en mi mano, pero sí recuerdo (o creo recordar) una sensación intuitiva, de reconocimiento instantáneo de la acción que quería realizar.
El proceso (supongo) es bien sencillo: tienes una pantalla de ordenador, en dos dimensiones, que proyectas sobre la mesa gracias a un ratón. Si mueves el ratón a la izquierda, el cursor se va a la izquierda; si lo mueves a la derecha, el cursor se desplaza a la derecha. Nadie te tiene que enseñar nada.
Pero si ahora probáis el Looking Glass, hay una sensación de confusión tremenda. En dos dimensiones aún os podéis mover, pero en el momento en que intentéis desplazaros por el espacio, ah amigo, la cosa cambia. Se pierde la noción espacial, te preocupas más de controlar si estás pulsando las teclas adecuadas y de que quieres volver al punto donde estabas antes; hay que enseñarte, hay que preguntar qué teclas debes usar. Pero en el movimiento hemos perdido una dimensión, hay que imitarla, y eso se nota.
Aparte del maquinón que requieres para que el escritorio funcione de forma fluida, hasta que no surgan dispositivos de realidad virtual o, al menos, dispositivos de movimiento en 3D, los escritorios en 3D van a ser un fracaso absoluto, y más teniendo en cuenta que estamos viviendo en medio de la generación next.
El comentario 2 lo voy a dejar para más adelante, que si lo hago todo seguido no me quedarán entradas para la semana
Permalink
« Entradas Anteriores ·