30.07.07
Enviado a Cine a las 19:11 de Javier Romero
Otro que se va, y ya son demasiados. Qué ocurrirá en el cine sin los Bergman, Fellini, Kurosawa o Kieslowski. De los directores que quedan, quizás el que más me guste sea Scorsese, pero tampoco me llena, tiene grandes películas y películas bien. Lo mismo me ocurre con Tarantino, los Coen (cómo han ido cayendo) o Mitchell. No hablo de Spielberg, de quien ya me aburren los primeros planos y George Lucas me demostró que no le gusta dirigir cuando no dirigió ni la segunda ni la tercera película de su saga y cuando se le ve más preocupado por ver cuánta pasta consigue en sus interminables reediciones. Por último, que recuerde ahora mismo, un director más allá del bien y del mal es David Lynch, el indescriptible.
En su momento disfruté de todas las películas que veía de Bergman, y entre todas las imprescindibles: el séptimo sello, la crudísima el manantial de la doncella, fresas salvajes, la flauta mágica (preciosa), Fanny y Alexander… Bergman no sólo era lenguaje cinematográfico (indescriptible el sueño de Fresas Salvajes), era mensaje, drama, filosofía. Era una visión cruda y dura de una realidad aplastante. Era, en definitiva, Bergman.
Llegó la hora, es momento de sacar los DVDs y verlos otra vez, en el recogimiento de los fotogramas. Hola, Bergman, vuelvo a ti.
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17.07.07
Enviado a Música a las 16:03 de Javier Romero
¿De qué otra forma puede llamarse a esto?
Amazing Grace in the house of the rising sun.
Stairway to Gilligan’s Island.
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16.07.07
Enviado a Cine a las 15:39 de Javier Romero
Esta entrada la escribo pensando en que algún día pueda aparecer en el podcast de Esquiva Esto; que sirva como homenaje para recordar a uno de los mejores podcasts en castellano y que esperamos que efectivamente vuelva en septiembre, que algunos lo necesitamos.
Me encanta el cine de animación, y no sólo al que sigue el patrón de la Disney. De hecho, desde hace tiempo las veo por su calidad técnica pero no porque me atraigan realmente. Antes de que alguien lo pregunte, mi favorita de la empalagosa factoría es Fantasía, una genial mezcla de música clásica y animación brillante; muchos comenzamos a amar la música clásica con experimentos como éste. A Don Bluth también le meto en el mismo saco, aunque contando con menor presupuesto y alguna sorpresa tipo Titán A.E.
Supongo que cronológicamente la primera película distinta que vi fue la del señor de los anillos, versión Ralph Bakshi, rotoscópica rodada en Almería, al que luego descubrí con el gato Fritz, Tygra y los señores de la guerra, y que después fue capaz de firmar el bodrio de Cool World, donde mezclaba personas reales de mirada ausente con dibujos carentes de perspectiva.
No hubiera visto nada de animación alternativa sin la 2, la subestimada cadena de televisión que nos ha ofrecido mucha cultura cinematográfica, más de la que podemos abarcar, gracias a las películas y ciclos que nos ofrecía de madrugada (yo no tenía vídeo, así que debía ser capaz de aguantar hasta las 6 o las 7 viendo películas subtituladas). Además, los viernes por la tarde encerraba películas de bajo presupuesto centroeuropeas de animación, o no, en el programa la linterna mágica; descubrí a los animadores checos, británicos, belgas… Y el orgasmo animado llegó al visionar el programa liquid TV donde por primera vez contemplábamos a Aeon flux en todo su esplendor, o los extraños dibujos de Plymton, cortos alternativos de una calidad extraordinaria. El mundo se abría para explorar la zona escondida del iceberg. Además teníamos Metropolis con sus especiales de Imagina, ArtFutura o Annecy y donde por primera vez vi la carrera de motos, obra maestra del Anime, los primeros 20 minutos de Akira en exclusiva. Otro orgasmo para descubrir que detrás de Porco Rosso (creo recordar que fue el primer anime que vi) se escondían autores de una imaginación exultante. Sin olvidar a los estudios Aardman, por supuesto.
Llegó Internet, y con ella (me gusta verla como mujer) descubrí el inicio del cine de sombras, el príncipe Achmed, que ahora le está dando tan buenos resultados a Ocelot, la invasión del anime y no el comercial precisamente sino obras maestras como el huevo del ángel o el árbol de Palm, animación con arena, con agujas, hecho a mano, a máquina… Hay un mar de imaginación del que solo conocemos un pequeño trozo y con el que puedes llegar a sorprenderte a diario, ininterrumpidamente. No os quedéis con la superficialidad de Disney, buscad y hallaréis recompensa.
Todo esto viene a cuento porque me ha sorprendido muy favorablemente encontrar dos DVD de animación alternativa que por supuesto me he comprado. La extraña y cautivadora Fausto de Svankmajer (¿cómo es posible que la hayan editado?) que ya que estamos diré que realizó el sueño del oso en la película El Oso, y la alternativa Hair High de Bill Plymton. Las vi porque estaba buscando la exquisita Azur y Asmar de Ocelot, película que vendieron como trailer del Príncipe de Persia y que se convierte en un canto al encuentro entre culturas. Imprescindible. Ah, y me quedé con ganas de comprar De Profundis, de Miguelanxo Prado, pero ya llegará.
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01.07.07
Enviado a Retro, Rol, Juegos a las 11:34 de Javier Romero
Hoy viajaremos a Britannia, llamada antiguamente Sosaria, en cuya capital Britain se erige el castillo Britannia, hogar del insigne gobernador Lord British, nuestro personaje.
Supongo que a los que no os marearán estos nombres será porque conocéis sus orígenes, que se remontan a los años ochenta, con la aparición de los juegos de la serie Ultima. Si no recuerdo mal, el primer juego traducido al castellano fue el Ultima VII y, a todos aquellos que no lo conozcáis, os puedo asegurar que posiblemente sea la saga de rol con más guión y mejor desarrollada que podáis jugar en un ordenador-consola-lavadora. No hallaréis un mundo de rol más rico y documentado creado específicamente para la ocasión. Digo esto porque obviamente si cogéis cualquier juego del señor de los anillos, warhammer o similar se parte con cierta ventaja preliminar y literaria. Pero, en el caso de Ultima, el universo mágico se gestó y escribió para los juegos.
El creador fue Richard Garriot, posiblemente el mayor excéntrico-visionario que ha surgido del mundo de los videojuegos (aunque esto ya sé que es muy relativo, je je).
Lo interesante, y que creo que es lo menos conocido del colega, es que siendo rico y ganando más dinero, le dió por construir una casa encantada en Texas, llamada Britannia Manor, repleta de personajes extraños sacados de la mitología Ultima. Dicen que
allí se celebran las mejores partidas de rol y las más fantásticas sesiones de Halloween de todos los EE.UU. Por supuesto, estos comentarios están alimentados por dimes y diretes y leyendas urbanas, pero aún así, las fiestas existen, la casa existe y Richar Garriot, perdón, Lord British, también existe. ¿Pruebas? Las que queráis:
- Entrada de la wikipedia sobre Lord British. A partir de aquí podéis sumergiros en los mundos de Ultima.
- Vídeo entrevista a Garriot-Lord British con imágenes de Britannia Manor.
- Britannia Manor vista desde Google, cómo no.
- Recorrido virtual por la reunión que se hizo allá en el 94 (no, no se repetía todos los años ni era una visita periódica y rutinaria).
Este tema lo tenía algo preparado hace un tiempo para soliloquios, aunque si hay otros podcasters roleros frikis que me quieran hacer el trabajo, pueden comentarlo en sus respectivos programas
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