14.10.08
Dejar la empresa…
Se dice que la gente no se marcha de las empresas, se marcha de sus jefes, y en ocasiones de sus compañeros.
Leído en el libro Falsas Economías (y verdaderos despilfarros), de Luis Puchol.
Monólogos interiores y/o exteriores de un (ingeniero) informático
Se dice que la gente no se marcha de las empresas, se marcha de sus jefes, y en ocasiones de sus compañeros.
Leído en el libro Falsas Economías (y verdaderos despilfarros), de Luis Puchol.
En realidad, como Ramón me ha escrito unos cuantos comentarios dispersos en mis últimas entradas, y hay algunos temas que quisiera comentar más ampliamente, he decidido escribirlas por aquí en la página principal, en vez de estar navegando por posts más antiguos que seguro que no tienen las correspondientes visitas
.
Hablemos de Twitter y demás redes sociales. Tengo el mismo punto de vista de Ramón: te hacen perder mucho tiempo. Probé el Twitter durante un mes y no me gustó; lo volví a retomar y le pusé más energías que nunca (en agosto recomendé un disco de música diario y escribía a menudo lo que hacía o lo que dejaba de hacer), pero entre lo que pones y lo que lees de los demás, pierdes un tiempo increible, y no me pareció que hubiera una comunicación fluida entre los twitteros (la única y honrosa excepción me parecieron los chicos de Kafelog, que se lían se lían y no paran). Y lo que no entiendo es estar siguiendo a 200 o 300 personas porque, sencillamente, es imposible de seguir. De verdad que no lo entiendo. Peloteo para Ramón: a mi vuelta al Twitter, echaba en falta comentarios, hasta que me di cuenta de que te habías dado de baja; se notó mucho, y lo digo en serio. Para los que no se hayan dado cuenta, he borrado definitivamente mi cuenta, aunque (primicia casi mundial) tengo otra que presentaron anónimamente en la Campus Party: los picorrelatos de Urcalanda, ideados como experimento fantasioso-probabilístico que ya os explicaré.
Sobre el blog, mi idea es usarlo como mi sitio profesional; hago trabajos como informático autónomo y me apetecía (en realidad, me resultaba necesario) darle un toque profesional a la dirección que tiene mi nombre, así que decidí cerrar el blog, pero lo pongo en cursiva porque en realidad lo único que hice fue cambiar la página principal; el motor de wordpress seguía trabajando porque no quería perder los enlaces a entradas pasadas y porque en caso de publicar algo lo podría hacer y aquell@s vag@s que no borran los feeds se enterarían (cosa que es de agradecer, por cierto). El caso es que lo hice hace casi un año, diseñé un nuevo formato, que podéis ver semi-oculto por aquí, aunque os aviso que necesita Javascript y que no está ni mucho menos terminado (lo sé, tiene problemas con la codificación y no está actualizado), pero tuve que dejarlo por algunos otros proyectos que me agobiaron durante una larga temporada y que significó mi falta de apuntes aquí, en referenta y mi obligada desaparición de la vida internauta. Al volver, intenté actualizar el wordpress, pero me dio muchos problemas que aún no he resuelto por temas extraños de servidor, así que recuperé mi copia de seguridad y lo saqué tal y como lo había dejado.
Sinceramente, cuando el trabajo en el mundo real aprieta y agobia, llega a alienarte, te seca la imaginación y hasta te irrita pensar en grabar o escribir algo que tiempo atrás te ilusionaba sobremanera. Ahora parece que las aguas han dejado de derramarse y espero volver con mis historias, pero eso es algo que, en cierta medida, no depende de mí sino de mis circunstancias.
He vuelto a los orígenes. Ya está bien de experimentos y vaivenes varios. En este podcast hablo de un único tema a saco, como en la primera temporada del podcast, que por lo visto era la que más gustaba (aunque no descarto volver a la experimentación de esta temporada aún inconclusa, que es como yo me divierto más).
En este caso os comento cómo la red de redes y el software diverso os puede ayudar en la difícil tarea de crear un mundo, y no me refiero a perder una tarde jugando al Spore.
Música del podcast:
Stidiek - Bad City.
Enlaces del podcast (con cierto orden aleatorio):
Yafnag, un generador de nombres.
Seventh Sanctum, otro generador de nombres más especializado.
ProFantasy Software, software de pago aunque realmente bueno para generar mapas, ciudades…
Dundjinni, más software de pago para dibujar mapeados tipo ciudades, mazmorras, etc.
Star Generator, un software capaz de describiros una galaxia entera.
The Language Construction Kit, recopilación de consejos para desarrollar tu(s) lenguaje(s).
SF Xenolinguistics, más consejos sobre idiomas reales o ficticios.
Constructed Human Languages, y otra más.
AutoREALM, el programa GNU que te permite darle vida a tus reinos. Imprescindible.
PCGen, generador de personajes de juegos de rol.
Puedes usar la sindicación (manual, cutre) clásica, o sindicarte por blip.tv, más mono y con los enlaces del podcast.

Se suponía que debía rediseñar la web y hacerla más interesante, y patatín patatán, pero el caso es que llevo casi un año sin tocarla; el curso que estoy haciendo de procrastinación extrema me está entusiasmando y en la práctica estoy sacando la máxima nota
, así que he decidido bajarme un tema y dejar el blog como estaba, lo que significa:
1.- Que ya tengo página principal.
2.- Que ya podéis escribir comentarios.
Que empiece la juerga xD.
Aviso: por aquí sacaré las entradas más orientadas a informática. Para todo lo demás, usaré los apuntes de Tanguiman.