02.14.10

Organizando la música I: quitando los cue

Enviado a Software, Linux, Informática a las 18:19 de Javier Romero

Esta entrada la divido en dos partes porque comienzo hablando de ciertas herramientas que uso en Linux (y que por tanto no interesan a todo el mundo, aunque puede que existan para Windows y Mac) para continuar describiendo una herramienta multiplataforma (y que por tanto puede usar todo el mundo) con la que vais a flipar.


Era bastante reacio, quizás vago, a usar un programa tipo iTunes para organizarme la música. Había probado el Rhythmbox que se integra muy bien en el Gnome, pero se me queda colgado cuando se pone a actualizar la biblioteca y asi, amig@s míos, no vamos. Por tanto, decidí usar el Songbird que, mira tú por dónde, me ha terminado gustando.

Claro, el problema de un programa como estos es que si no tienes bien etiquetada la música no vas a poder realizar búsquedas relativas al disco ese que tanto te apetece escuchar. Así que, sabiendo que se iba a convertir en una ardua tarea, os voy a relatar un poco los pasos que he ido dando para no olvidarlos y por si a alguno les hace papel.

El primer obstáculo apareció con los ficheros bin y cue; es decir, volcados de disco a un único fichero acompañado por otro fichero de texto con información de cada pista. Tengo la manía de buscar copias que usen formatos sin pérdida de compresión para cds de Jazz e instrumentales, así que tengo muchos de este tipo, sobre todo volcados con el formato de Monkey’s Audio, que aunque es gratuito tengo mis dudas con las licencias y, al menos cuando yo lo usaba, solo iba bien con Windows (aunque he llegado a comprimir cds usando el Wine). El caso es que quería convertirlos a flac y además cortarlos en sus correspondientes pistas. Casi ná. Afortunadamente, sólo necesito tres herramientas que uso juntas en un script que encontré por ahí (ya no recuerdo dónde) y que paso a describir básicamente.

Lo primero que voy a hacer es convertir el único fichero ape del cd a flac, y para eso voy a usar el conversor de sonido de Gnome soundconverter, que además de cumplir eficientemente su objetivo me permite usarlo por línea de comandos gracias a la opción -b; así que, si tengo un fichero llamado CDImage.ape, usaré el siguiente comando:
soundconverter -b -m audio/x-flac -s .ape.flac CDImage.ape

Que en pocos minutos me dará un fichero CDImage.ape.flac que me gustaría cortar en pistas. Ya sé que los entusiastas de aplicaciones gráficas (llamados coloquialmente como pinchaiconos) me dirán que es fácil abrir el Audacity y separar por silencios, pero es que yo no lo veo, y si no lo veo, que dijo Sócrates, no lo veo. Así que voy a echar mano de las shntools, que es un conjunto de herramientas que permiten la edición de ficheros WAVE y una de las herramientas superchulas que trae es shnsplit, que me va a permitir cortar un fichero WAVE a partir de la información que viene en un fichero cue. Si el fichero cue se llama CDImage.cue, pues usaré este comando:

shnsplit -o flac -f CDImage.cue -t “%n - %t” CDImage.ape.flac

Con la opción -t le indico cómo quiero que me nombre las pistas; en este caso con el número (%n) y nombre (%t) de la pista. También se puede usar el nombre del álbum (%a) o del artista (%p), aunque recordad que esta información viene del fichero cue y muchas veces no está incluida (en su lugar, aparecen los escuetos Track 1, Track 2, etc.).

Por último, para aquellos casos en los que sí existe información dentro de los ficheros cue, podemos aprovecharla y usarla para etiquetar las pistas rellenando los metadatos ID3 que son los que luego usarán los reproductores de música para permitirnos buscar. Para ello, necesitamos las cuetools que incluyen la herramienta cuetag y que nos va a ayudar a realizar este paso:


cuetag CDImage.cue *flac

Quitando obviamente el primer paso con el soundconverter, también uso el shnsplit y cuetag para cortar y editar los metadatos de los ficheros flac que vienen volcados en un único fichero junto con otro fichero cue.

El paso siguiente es rellenar los metadatos en los ficheros que carezcan de ellos y aunque existen muchas herramientas, os comentaré una que es muy divertida y multiplataforma.

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2 comentarios »

  1. zigaurre dijo,

    14 Febrero 2010 a las 18:45

    Deseando que publiques la siguiente entrada para flipar con la herramienta multiplataforma esa, porque en esta entrada me he quedado con la boca abierta, babilla colgando y rascándome la cocorota para intentar entender algo, por nimio que fuera, como por qué va la m antes que la p. Es lo que tiene ser itunero y melómano de pacotilla, que le simplifica a uno las cosas.

    Y la licencia CC0, gracias maestro, esto era exactamente lo que quería, sin tanta gaita ni paja mental que me había montado. Es lo que tiene ser jurista, que le complica a uno las cosas hasta el infinito. Ramón Rey me habló enseguida de estas licencias, y tú acabas de mostrarme su ejemplo práctico. “Asínque”, amigo, muchas gracias.

  2. Javier Romero dijo,

    14 Febrero 2010 a las 20:50

    Ja, ja, confío en sacar la entrada mañana, que seguro que te gusta :D . En cuanto a la licencia, fue Ramón Rey (cómo no) quien me ilustró sobre la licencia ;) .

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